martes, 13 de septiembre de 2016

Tu cuerpo habla



Nuevas palabras, términos y técnicas para algo que existe desde siempre y que ha sido conocido por no pocos. 
Sea flexible en los puntos de vista, tenga juego de cintura, esto no es un nuevo sistema de creencias, es una nueva vía de abordaje al barco de la salud psicofísica perfecta, nuestro estado original. El estado actual de enfermedad y disturbios es artificial y sobreimpuesto.
No solo tu cuerpo te habla, sino toda la Naturaleza. La gente con la que te cruzas, los eventos, los paisajes, etc. Se trata de afinar la sensibilidad, no de interpretar a priori en base a los archivos almacenados en tu memoria.
Lo que se presenta hoy aquí es un nuevo punto de vista, científico, psicológico convencional, que no viene sino a tocar por encima algo más profundo, pero como intento no deja de ser interesante. Examinarlo todo, retener lo bueno. Enriquecerse.
La fuente y los textos provienen de este enlace:
Entrevista a Mariola Jiménez Ruiz:
Terapeuta en Descodificación Biológica Original (DBO) y Asistente en Dinámica de Reinscripción de Núcleos. Maestra de Reiki, Profesora de Yoga y meditación. Práctico en Flores de Bach y Orquídeas del Amazonas.



¿Cómo llegas a conocer la terapia de DBO?

Fue casualidad. Mi formación en otras disciplinas y mi observación de cómo evolucionaban los síntomas físicos cuando se solucionaban problemas emocionales me hacía pensar que debía de haber un vínculo que fuera más allá en la relación del  estrés con la aparición de determinados síntomas. En esa época, mi maestra de Reiki me invitó a que fuera con ella a una charla sobre DBO y ahí encontré la respuesta que estaba buscando.

¿Cómo explicarías la DBO a alguien que no sabe nada sobre el tema?

Le explicaría que su cuerpo habla. Y que con una técnica sencilla podemos entender lo que nos dice. Y que cuando entendemos la necesidad que está expresando y somos capaces de aportar la solución que se necesita, el síntoma no tiene necesidad de aparecer. Le explicaría que su síntoma nos va a informar de aquellos momentos dolorosos de su vida que se han quedado bloqueados a la espera de una solución que todavía se espera, aunque incluso  no seamos conscientes de ello y  que si desactivamos ese bloqueo, el síntoma no tiene necesidad de expresarse ya que  el síntoma es una respuesta a una necesidad biológica no satisfecha. Le explicaría que la enfermedad en realidad es una solución no un problema y que si aprendemos a escuchar lo que nos dice propiciaremos nuestro restablecimiento y además destaparemos nuevas potencialidades desconocidas hasta entonces por nosotros. Añadiría  que la DBO es muy útil como herramienta de prevención.

¿Realmente el cuerpo nos habla?

Sí, con un lenguaje sencillo. Lo que hay que aprender es el código de la enfermedad. Una profesora me dijo un día, que la magia se hace con trucos. El truco de la enfermedad está en aprender a descifrar lo que nos dice el síntoma. Y ¿cómo llegamos a eso? Sabiendo que lo que importa  es el sentido que le hemos dado a la experiencia que hemos vivido. Es este sentido unido a la intensidad dramática el que va a poner en marcha a la  biología para desencadenar un síntoma u otro. Le pongo un ejemplo: una fábrica hace un ERE y despide a 200 trabajadores y  entre ellos vamos a seleccionar a tres: uno con una descalcificación ósea, otro con un tumor en el hígado y otro que ha sufrido un  infarto. En el caso del primero, el sentido que le ha dado a la experiencia de ser despedido es la de sentirse  profundamente desvalorizado, en el del tumor de hígado nos habla de su miedo a carecer, y en el del infarto la vivencia ha sido sentida como una pérdida de territorio.

De forma que el síntoma nos habla. Nos da la pista para encontrar el conflicto en el que vive la persona para sacarlo a la luz, reconocer y expresar el sufrimiento que no fue expresado y que está en el origen del conflicto, aportar el recurso necesario y orientar a la persona sobre el nuevo valor. Incluso en los casos para los que la DBO todavía no tiene respuesta,  hay un principio de búsqueda, se trata de buscar y buscar y encontrar la coherencia en la persona..

¿Qué pasa con las personas que quieren curarse pero no les interesa esta forma de ver el síntoma?

Me parece normal. Hay que entender que, en general, pensamos que los síntomas físicos no están relacionadas con el sentido que le damos a nuestras vivencias. Una cosa es la mente y otra el cuerpo…. Además, el que está enfermo sufre y  tiene necesidad de curarse y  dependiendo de la gravedad, el miedo puede influir significativamente en su estado. Sin embargo, alguien que viene a una consulta de DBO tiene que saber que la herramienta con la que vamos a trabajar es ella misma. De forma que es necesario que esté interesada en lo que significa su enfermedad, porque es justo ahí dónde se esconde la llave del tesoro. Yo le animaría a probar y en función de la experiencia que sacara sus propias conclusiones.

Aunque el conocimiento es cada vez mayor, la DBO es una pequeña-gran desconocida, ¿falta más pedagogía?

Sí, absolutamente.  Espero que en algún momento entre todos consigamos que la visión del ser humano y de la salud  que propone la DBO (junto con otras visiones terapéuticas y del mundo) se enseñe en los colegios y pueda acompañar a la persona en su desarrollo desde la niñez hasta la edad adulta, en todos sus procesos de formación y crecimiento.  Más allá de la recuperación y de la mejora del estado de salud, lo que para mí es realmente importante en la DBO  es el cambio radical que propone en su  visión del individuo y de la enfermedad.

Por una parte, el síntoma deja de ser un enemigo a combatir  para convertirse en un aliado y por otra parte, propone buscar los recursos para nuestra recuperación en nosotros mismos. En el trabajo terapéutico vamos a activar los recursos que ya están en nuestro interior, pero a los que no sabemos cómo acceder. Desde ahí construimos una nueva pauta de entendimiento y de relación con nuestro ser, a todos los niveles, que nos van a dar el aviso cuando algo no esté  funcionando, para que revisemos cuando sea necesario. Esto  cambia completamente la relación con uno mismo.  Ser más conscientes y participativos con nuestra propia salud y con nuestra propia vida.

¿Has experimentado la DBO como paciente? ¿qué has sentido? ¿te ha ayudado?

Sí, la he experimentado y la experimento. He sentido que es una forma sencilla y lógica de tratar mis cuestiones de salud y me ha ayudado tanto en problemas físicos como en mis dificultades la hora de gestionar los problemas del día a día.

 ¿Qué perfil crees que ha de tener alguien que quiera formarse como terapeuta en DBO?

Creo que las mismas que para ser terapeuta en cualquier otra disciplina. Capacidad de escucha, de acoger el sufrimiento del otro con naturalidad, paciencia para respetar su ritmo y acompañarle. Entender que el camino lo hace la persona. Nosotros estamos ahí para guiarle porque ya lo hemos caminado antes y lo conocemos…. Y lo que para mí es muy importante, la intención de que la persona  encuentre los recursos en sí misma para que los pueda aplicar de forma autónoma.

¿Sientes que conoces mejor al ser humano y su biología después de formarte en DBO?

Siento que la Dbo me ha proporcionado una visión del ser humano en la que la enfermedad por fin se entiende como una aliada que nos enseña hasta que punto nuestras decisiones encuentran su representación biológica. Una conexión por fin, asequible para cualquier persona que busca entender la relación cuerpo- mente -corazón. Espero seguir aprendiendo más y más.

Tengo la espalda destrozada, apenas puedo levantar a mi hija, me duele durante todo el día ¿qué me dirías?

La espalda representa la estructura, el sostén. Te preguntaría en qué área de tu vida estás sintiendo que te falta apoyo, si estás sobrecargada de trabajo… Exploraría si eres una persona muy exigente contigo misma, a lo mejor con miedo a hacer las cosas mal por miedo a  la sanción; si necesitas tenerlo todo bajo control.. Y empezaríamos a tirar del hilo.

Y del sobrepeso ¿qué nos puedes decir sobre ello?

A mí también me fascina. Hay una frase que dice Olivier Soulier que describe muy bien esta situación: “No tienes el cuerpo que deseas sino el cuerpo que necesitas. Intenta comprender tu necesidad, y tu cuerpo ya no tendrá necesidad de llevarla en sus formas” (La digestion. Las claves del peso, las formas y las depencias. Olivier Soulier Ed. Sens et symboles)) 
 De forma que en los problemas de sobrepeso buscamos  cuáles son los conflictos que están activos en la persona y que son vitales, lo que quiere decir que vamos a buscar en su estructura,   para los que la  respuesta de supervivencia que ha encontrado su biología es acumular grasa y retener líquidos. Si desactivamos esos conflictos, la biología puede soltar la necesidad del síntoma.
 También es importante señalar que en el trabajo del sobrepeso, además de tratar los conflictos que están en el origen del mismo, trabajamos los conflictos bloqueantes; Una persona con sobrepeso no sólo sufre por su peso sino también por su imagen, la angustia que le produce comer, la   palabra dieta,.. es decir, factores que van a dificultar el proceso terapéutico porque van a poner a la persona de nuevo en estrés, que va a reactivar la necesidad de  acumular grasa, retener líquidos, etc.. y vuelta a empezar. Estos   conflictos bloqueantes  obstaculizan el proceso terapéutico y  la DBO los  tiene muy en cuenta para ayudar a lograr que el tratamiento sea efectivo.
 Por otra parte, cuando somos conscientes de las necesidades ocultas que nuestro cuerpo expresa, y podemos asumirlas, liberamos al alimento de toda su carga negativa, por lo que podemos devolverle  su verdadero significado, aquello que nos hace crecer y que es fuente de disfrute.

¿Te ha impresionado especialmente algún caso de un paciente que haya utilizado la DBO y que esta le haya ayudado?

Sí, el primero que traté. Cuando la apliqué por primera vez y vi los resultados. Era una persona que padecía de vértigos. Fue un restablecimiento muy rápido y realmente me impresionó.

¿En el caso del cáncer terminal, de qué forma puede ayudar la DBO?

En el caso del cáncer terminal creo que la DBO puede aportar muchas herramientas tanto al paciente como a su entorno. Un enfermo de cáncer puede beneficiarse mucho trabajando los grandes miedos que suelen estar presentes en estas patologías, en la aceptación del tratamiento prescrito con confianza y seguridad,  para que su cuerpo pueda extraer todo el beneficio posible y también para colocarla en referente interno, lo que quiere decir, orientarla hacia la confianza en su propio cuerpo y en sus propios recursos más allá del pronóstico. Yo sé que esta visión es desafiante, teniendo en cuenta que la persona que está en tratamiento suele estar mermada por la enfermedad y que los miedos juegan un papel muy importante en sus procesos psicológicos, pero si recordamos que el síntoma tiene un sentido biológico podemos propiciar un papel más activo en su propia evolución. Pienso que, como mínimo, el paciente debería saber que tiene a su disposición esta herramienta y que dependiera de su criterio usarla o no.

Por otra parte, el acompañamiento terapéutico a las familias ayuda a liberar los miedos y el estrés propios de esta situación, y puede facilitar la comprensión y el acercamiento de todos los implicados haciendo la experiencia más llevadera para todos. La apuesta de la DBO es la de entender que la enfermedad nos trae un mensaje de vida, es una invitación a revisar aquello que ya no nos sirve y que podemos soltar para crecer más allá de los límites en los que nos reconocemos, a construirnos sobre nuevos valores que están latentes en nosotros y que ya están ahí.


Mariola Jiménez Ruiz

Contacto:

615 31 64 30

mariola_ruiz@hotmail.com
 

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